lunes, 31 de octubre de 2011

Soy yo y no lo quiero ver*

Hay momentos que saben mucho. Saben a café, a vapor mojado en las ventanas, a soledad contra la pared.
Hay momentos que saben a frío en los pies, a calor súbito, a silencios cerrados.
Hay de esos momentos tiernos, con el zoom x 7 en la piel, el aire a mil por hora, las horas dormidas en un segundo. Hay de esos momentos odiosos, eternos, sin contacto ni sentido, que duelen pero que no sabemos finalizar.
Hay de esos momentos que se olvidan demasiado rápido.
Hay esos momentos que nunca se olvidarán.
Hay momentos sin viento. Hay momentos huracanados. Hay momentos sin más necesidad que la de pasar para volver.


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