domingo, 30 de octubre de 2011

Money makes the world go round

Desde que los tiempos son tiempos los bienes, las posesiones, las cualidades...todo aquello que se pudiese evaluar en una escala (conocida por un número de personas reunidas en un espacio, que interactúan entre sí, que evolucionan...a la que llamaremos población), pasaron a considerarse valiosos en función del nivel alcanzado en la escala. Por ello un guerrero valiente sería más valioso en la escala que uno miedicas (ejemplo friky, había que ponerlo). Y cuantos menos guerreros valientes hubiera, los pocos que había serían mejor considerados aún. Esa escasez ejercía de aumentativo de su nivel, nos hacía más conscientes de su valía.
Eso estaba muy bien porque permitía discernir lo importante de lo superfluo. Agua, importante. Reproducirse, importante. Fuego, importante. Todo aquello necesario para la vida y la supervivencia era importante.

Pero en ese proceso evolutivo algo se torció. No pretendo decir que deberíamos continuar en la época de las cavernas, pero poco a poco las cosas escasas se han ido haciendo valiosas, no porque lo sean de verdad, (sin ellas podría desarrollarse nuestra vida igual), y esto nos hace perder la perspectiva de lo que es verdaderamente importante.

El mundo se sostiene en el valor que le damos a los objetos que no tienen valor. Un claro ejemplo es el dinero, las joyas, la moda. Todo se sostiene en un mundo de valores añadidos, ficticios, en muchas ocasiones más rígidos que las propias leyes físicas, bajo los que nos movemos. Todos conocemos esta regla, todos somos conscientes de ello.
Nos venden objetos que no son imprescindibles, como tal, y lo más irónico de todo es que para adquirir esas cosas que no necesitamos, usamos unos papeles que en realidad no tienen más valor que el que se le ha dado para poder efectuar el intercambio. El dinero logra que podamos alcanzar cosas que sin él no podríamos obtener. ¿Qué das a cambio de una manzana? Un papel simbólico por el que todos entendemos su valor, algo que el vendedor pueda usar para conseguir otro bien que él desee. Se pervierten los intercambios, no es un ajuste perfecto del valor de los objetos. La deshonestidad, el ánimo de lucro, la usura, todo llevado a gran escala. Y a pesar de ello el dinero es necesario.

El valor ya no es algo real, es algo que se tiene que inventar para que todos lo entendamos de la misma manera.

¿Puede por lo tanto existir una sociedad sin dinero?

Sí, pero no la veremos hoy, ni en muchos años. Ha de ser un proyecto que se desarrolle a través de muchas generaciones, a través de la puesta en práctica real de derechos y deberes, a través de valores que sin una educación no son posibles. No tanto una educación cultural, sino basada en principios universales, apartidistas. ¿Que no es posible?
Sí lo es. Todos tenemos ideologías: tú puedes tener tu visión de cómo hacer las cosas y yo la mía, pero si ambos tenemos claro el objetivo sabremos llegar al punto medio con el que lograrlo. Porque ambos sabemos QUÉ queremos hacer. Porque ambos tenemos unos principios comunes claros.

¿Sabéis entonces por que no funciona ningún orden social, ni económico, ni político?
No es culpa del capitalismo, de las empresas, del PSOE, del PP, de los inmigrantes, ni de los ladrones, ni de cualquier grupo al que le echemos la culpa. La culpa es mía. Es tuya. Es de todos. Porque tomos somos hipócritas, avaros, deshonestos. Todos mentimos y engañamos y buscamos aprovecharnos. Todos lo hacemos impunemente y todos nos echamos la culpa mutuamente.
¿Cómo pretendemos que otros vengan y nos salven si nosotros mismos nos hundimos?

Una sociedad sin dinero es aquella en la que todos tenemos todo lo que deseamos sin ninguna restricción, pero porque nuestros deseos son realizables bajo la siguiente máxima:
MI LÍMITE TERMINA DONDE COMIENZA EL TUYO.

4 comentarios:

  1. Exacto! el egoismo humano mueve el mundo, no hay mas que ver nuestro comportamiento en un buffet libre.. si solo cogiesemos lo necesario, no solo llegaria para todos, además sobraria

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  2. El capitalismo es un reparto desigual de la riqueza y el comunismo es un reparto igual de la pobreza. Quizás exista una tercera vía..

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  3. Aunque, si debemos elegir entre esas dos, la primera, al menos, es democratica.. bueno más democrática que la otra.

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  4. Me quedo con la tercera vía. Pero no la "tercera vía", sino una nueva forma de distribución.
    Y democrático no hay nada en este mundo jajajaj

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