- Mira, una vez un amigo mío me llevó al cementerio y me tuvo por allí dando paseos. Me miraba y me preguntaba: "¿A que es grande?". Yo le decía que sí, porque la verdad me parecía gigantesco. Mi amigo, que era un tío bastante curioso la verdad, me repetía una y otra vez la misma pregunta: "¿Pero a que es grande?, ¿a que hay muchísima gente aquí enterrada?". Yo llegó un momento en el que me percaté de que había algo detrás de esa visita, pero él no tardó en explicarme por qué me había llevado allí. "¿Ves a toda esta gente que está aquí? Pues han pasado por su vida sin pena ni gloria." Y me di cuenta de la tremenda razón que tenía.
¡HAZ ALGO!
Te encuentras algunas verdades por esquinas de la calle.
No hay comentarios:
Publicar un comentario