He aderezado mis recuerdos con especias armónicas y melódicas.
He decidido dar un considerable trozo de mí, con la firme intención de arrebatarte la mitad proporcional de ti.
Me he tumbado durante horas para contar las grietas del techo, a mirar las estrellas inventadas por mi sueño.
Ya no sé respirar sin quererte. Ya no sé llorar sin sonreir. Ya no sé vivir sin mi. Sin ti. Sin un después que pause mi intranquilidad.